ACOSO......

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ACOSO......

Mensaje  Admin el Vie Oct 15, 2010 10:58 pm

Notapor Lolo el Lun Nov 12, 2007 9:23 pm

El acoso en la empresa (extracto)



La relación perversa puede ser constitutiva de una pareja, ya que sus dos miembros se han elegido el uno al otro, pero no puede ser el fundamento de una relación en la empresa. Sin embargo, aunque se trate de contextos dlistintos, el funcionamiento es similar. El modelo que se manifiesta en la pareja puede, por tanto, ayudar a comprender algunos comportamientos que tienen lugar en la empresa.

En el ámbito empresarial, la violencia y el acoso nacen del encuentro entre el ansia de poder y la perversidad. Las grandes perversiones destructivas son menos frecuentes, pero las pequeñas perversiones cotidianas se consideran triviales.

En el mundo del trabajo, en las universidades y en las instituciones, los procedimientos de acoso están mucho más estereotipados que en la esfera privada. Sin embargo, no por ello son menos destructivos, aun cuando las víctimas esté️n menos expuestas a sus efectos en la medida en que, para sobrevivir, eligen marcharse en la mayoría de los casos (baja por enfermedad o dimisión). Los procedimientos de acoso se denunciaron por primera vez en la esfera pública (mundo del trabajo, política, asociaciones). Así lo hicieron, por ejemplo, las obreras de Maryflo, una serie de víctimas que se unieron para hacer saber que lo que estaban viviendo era insoportable.

¿EN QUÉ CONSISTE?



Por acoso en el lugar de trabajo hay que entender cualquier manifestación de una conducta abusiva y, especialmente, los comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que puedan atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o psíquica de un individuo, o que puedan poner en peligro su empleo, o degradar el clima de trabajo.

Aunque el acoso en el trabajo sea un fenómeno tan viejo como el mismo trabajo, hasta principios de la dé️cada de los noventa no se lo ha identificado como un fenómeno que no sólo destruye el ambiente de trabajo y disminuye la productividad, sino que tambié️n favorece el absentismo, ya que produce desgaste psicológico. Este fenómeno se ha estudiado esencialmente en los países anglosajones y en los países nórdicos, en donde ha sido calificado de mobbing -de mob: muchedumbre, manada, plebe; de ahí la idea de incomodidad fatigosa-. Heinz Leymann, psicólogo del trabajo en Suecia, investigó este proceso, que é️l denomina «psicoterror», durante cerca de una dé️cada y en varios grupos profesionales *. Actualmente, en muchos países, los sindicatos, los mé️dicos laborales y las mutualidades sanitarias empiezan a interesarse por este fenómeno.

Durante los últimos años, en las empresas y en los medios de comunicación, se ha debatido sobre todo la cuestión del acoso sexual, el único que la legislación francesa tiene en cuenta y que, sin embargo, no es más que un aspecto del acoso en sentido amplio.

Esta guerra psicológica en el lugar de trabajo incluye dos fenómenos:

- el abuso de poder, que los asalariados no siempre aceptan, y al que pueden desenmascarar con rapidez,

- la manipulación perversa, que engaña con insidias y causa muchos más estragos.

El acoso nace de forma anodina y se propaga insidiosamente. Al principio, las personas acosadas no quieren sentirse ofendidas y no se toman en serio las indirectas y las vejaciones. Luego, los ataques se multiplican. Durante un largo período y con regularidad, la víctima es acorralada, se la coloca en una posíción de inferioridad y se la somete a maniobras hostiles y degradantes.

Uno no se muere directamente de recibir todas estas agresiones, pero sí pierde uná parte de sí mismo. Cada tarde, uno vuelve a casa desgastado, humillado y hundido. Resulta difícil recuperarse.

En un grupo, es normal que tengan lugar conflictos. Una advertencia hiriente en un momento de exasperación o de mal humor no es significativa; y lo es todavía menos si se presentan excusas a continuación. Lo que constituye el fenómeno destructor es la repetición de las vejaciones y las humillaciones en las que no se produce ningún esfuerzo de matización.

Cuando el acoso aparece, es como si arrancara una máquina que puede machacarlo todo. Se trata de un fenómeno terrorífico porque es inhumano. No conoce los estados de ánimo ni la piedad. Los compafieros de trabajo, por bajeza, por egoísmo o por miedo, prefieren mantenerse al margen. Cuando una interacción asimé️trica y destructiva de este tipo arranca entre dos personas, lo único que hace es amplificarse progresivamente, a menos que una persona exterior intervenga ené️rgicamente. Efectivamente, en un momento de crisis, tenemos una tendencia a acentuar el registro en el que nos encontramos: una empresa rígida se vuelve más rígida, un empleado depresivo se vuelve más depresivo, otro empleado agresivo se vuelve más agresívo, etc. Acentuamos lo que somos. Una situación de crisis puede sin duda estimular a un individuo y conducirlo a dar lo mejor de sí mismo para encontrar soluciones, pero una situación de violencia perversa tiende a anestesiar a la víctima, que, a partir de ese momento, sólo muestra lo peor de sí misma.

Se trata de un fenómeno circular. De nada sirve buscar quié️n ha originado el conflicto. Se llega a olvidar incluso su razón de ser. Una serie de comportamientos deliberados del agresor está destinada a desencadenar la ansiedad de la víctima, lo que provoca en ella una actitud defensiva, que, a su vez, genera nuevas agresiones. Tras un determinado tiempo de evolución del conflicto, se producen fenómenos de fobia recíproca: la visión de la persona odiada provoca una rabia fría en el agresor; la visión del perseguidor desencadena el miedo de la víctima. Se trata de reflejos condicionados, uno agresivo y el otro defensivo. El miedo conduce a la víctima a comportarse patológícamente, algo que el agresor utilizará más adelante como una coartada para justificar retroactivamente su agresión. La mayoría de las veces, la víctima reacciona de un modo vehemente y confuso. Cualquier cosa que emprenda o que haga se vuelve contra ella gracias a la mediación de sus perseguidores. El objetivo de la maniobra de estos últimos consiste en desconcertarla, en confundirla completamente y en conducirla al error.

Aunque el acoso se produzca horizontalmente (un compañero agrede a otro), los superiores en la jerarquía no suelen intervenir ni prestarle demasiada atención. Sólo toman conciencia del problema cuando la víctima reaccíona de una manera muy visible (crisis nerviosa, llanto ... ), o cuando está de baja con demasiada frecuencia. En realidad, el conflicto degenera porque la Frecuencia. En realidad, el conflicto degenera porque la empresa se niega a entrometerse: «¡ Ya son ustedes mayorcitos para arreglar solos sus problemas! ». La víctima no siente que la defiendan. A veces, incluso percibe un abuso por parte de los que asisten a esta agresión sin intervenir, pues sus superiores casi nunca proponen directamente una solución; más bien contestan: «¡ Ya lo veremos más tarde! ». En el mejor de los casos, la solución que proponen consiste en un cambio de puesto de trabajo que no tiene en cuenta la opinión del interesado. Sea como fuere, si, en algún momento del proceso, alguien reacciona de un modo sano, el proceso se detiene.

¿A QUIÉN APUNTA?



Las víctimas, al principio y contrariamente a lo que los agresores pretenden hacer creer, no son personas afectadas de alguna patología o particularmente dé️biles. Al contrarío, el acoso empieza cuando una víctima reacciona contra el autoritarismo de un superior y no se deja avasallar. Su capacidad de resistir a la autoridad a pesar de las presiones es lo que la señala como blanco.

El acoso se vuelve posible porque viene precedido de una descalificación de la víctima por parte del perverso -que el grupo ha aceptado primero, y luego avalará-. Esta depreciación de la víctima justifica posteriormente la crueldad que se ha ejercido contra ella y conduce a pensar que se merece lo que le ocurre.

Sin embargo, las víctimas no son holgazanas, sino todo lo contrario. A menudo son personas escrupulosas que manifiestan un «presentismo patológico». Los asalariados perfeccionistas, muy centrados en su trabajo, desean ser impecables. Se quedan hasta muy tarde en la oficina, no dudan en acudír a trabajar durante el fin de semana y no faltan ni siquiera cuando están enfermos. Los norteamericanos utilízan el té️rmino workaholic (adicto al trabajo) para señalar claramente que se trata de una forma de dependencia. Esta última está ligada a una predisposición del carácter de la víctima, pero, sobre todo, es una consecuencia del dominio que la empresa ejerce sobre sus asalariados.

Por un efecto perverso de la protección de las personas en la empresa -no se puede despedir, por ejemplo, a una mujer encinta-, el proceso de acoso arranca cuando una empleada, que hasta ese momento se centraba totalmente en su trabajo, anuncia su embarazo. Para el patrón, esto significa que causará baja por maternidad, que se marchará más pronto por las tardes para ir a buscar a su hijo a la guardería, que se ausentará cuando el niño esté️ enfermo, etc. En suma, el patrón teme que esta empleada ejemplar deje de estar enteramente a su disposición.

Cuando el Proceso de acoso se instaura, la víctima es estigmatizada: se dice que el trato con ella es difícil, que tiene mal carácter, o que está loca. Se considera que su personalidad es la responsable de las consecuencias del conflicto, y la gente se olvida de cómo era antes o de cómo es en otro contexto. Una vez que a la víctima se la saca de sus casillas, no es extraño que se convierta en lo que pretenden convertirla. Una persona acosada no puede rendir al máximo de sus posibilidades. Presta menos atención, se muestra ineficaz y da pie a que se critique la calidad de su trabajo. Llegados a este punto, a sus compañeros les resulta fácil separarse de ella, dada su incompetencia o su falta de profesionalidad.

El caso particular de los paranoicos leves que se hacen pasar por víctimas no debería enmascarar la existencia de verdaderas víctimas del acoso. Los primeros son individuos tiránicos e inflexibles que entran fácilmente en conflicto con las personas que los rodean, que no aceptan ninguna crítica y que se sienten fácilmente rechazados. Se hallan lejos de ser víctimas verdaderas, y más cerca de erigirse en eventuales agresores, y se pueden identificar por su rigidez de carácter y porque no se sienten nunca culpables.

¿QUIÉN AGREDE A QUIÉN?



El comportamiento de un grupo no es la suma de los comportamientos de los individuos que lo componen; el grupo es una nueva entidad que tiene sus propios comportamientos. Freud admite la disolución de la individualidad en las masas a travé️s de una doble identificación: horizontal en relación con la horda (el grupo) y vertical respecto al jefe.

Un compañero agrede a otro compañero



Los grupos tienden a igualar a los individuos y soportan mal la diferencia (una mujer en un grupo de hombres, un hombre en un grupo de mujeres, la homosexualidad, las diferencias raciales, religiosas o sociales, etc.). Cuando la mujer accede a determinadas corporaciones que han estado tradicionalmente ocupadas por hombres, no le resulta fácil hacerse respetar. Debe soportar bromas groseras, gestos obscenos, que se desprecie todo lo que pueda decir, y que no se tome en serio su trabajo. Todo ello parece una «novatada» y todo el mundo se ríe, inclusive las mujeres presentes. No tienen otra elección.

Los conflictos entre compañeros son difíciles de gestionar y, en este punto, las empresas suelen mostrarse torpes. El apoyo de un superior contribuye fácilmente a reforzar el proceso: ¡los cotilleos hablan de favoritismo y de favores sexuales!

En la mayoría de las ocasiones, la incompetencia de los directivos intermedíos refuerza el proceso. Muchos de ellos no son propiamente directivos. En un equipo, se designa como responsable al que resulta más competente en el terreno profesional, y no al que tiene más aptitudes para dirigir. Muchos responsables ignoran el modo de animar a un equipo, aun cuando sean muy competentes en otros asuntos, y no son conscientes de los problemas humanos que están bajo su responsabilidad. Además, si alguna vez son conscientes de ellos, suelen temerlos y no saben cómo intervenir. Esta incompetencia es un factor agravante del proceso de acoso, pues, cuando los agresores son compañeros de trabajo, el primer punto de socorro debería ser el responsable jerárquico o el escalafón superior. Sí no se da un clima de confianza, es imposible pedir ayuda a un superior. Cada cual tiende a atrincherarse detrás de los demás, ya sea por incompetencia, por indiferencia o por cobardía.



Notapor k'sim el Lun Nov 12, 2007 10:41 pm
Gracias por escribir lo que has escrito. Es largo pero merece la pena párrafo por párrafo. Ojalá alguien que lo haya leído se haya visto reflejado, en mayor o en menor medida, y mañana, cuando vaya al Registro, se comporte de otra manera. Lo peor es que la gente piensa que su comportamiento no es constitutiva de acoso, que dice lo que piensa (incluso que tiene mal carácter). Es lamentable; les ofrezco el beneficio de la duda y pienso que no se dan realmente cuenta de cuál es su comportamiento. No se puede tratar a una persona con desprecio, llamarle tonto, lento, torpe, burlarte de sus fallos, mal-contestar, sin respeto ninguno, diciendo que vas al trabajo "a tocarte..." (pero así, sin más)... si tienes queja, lo hablas con tu superior y con datos concretos y hablas de su ineficiencia, de sus graves errores, de su desempeño del trabajo con concretas faltas... pero no, aquí se dedican a las pequeñas (o grandes) pero continuas degradaciones que te van minando poco a poco. Pero, eso sí, se las dan de buenos compañeros porque "no entramos al despacho" (lo cual es mentira). ANIMO A TODOS LOS QUE ESTÁN SUFRIENDO, QUE NO SON (SOMOS) POCOS; OJALA LA VIDA LES HAGA DARSE CUENTA DE SU INJUSTICIA (espero que no sea demasiado tarde). QUE ALGUNO, AL LEERLO, TEMA UNA POSIBLE DEMANDA POR ACOSO (ojo no sea que unos cuantos se alíen, ... y den a más de uno una sorpresa). ¿CREÉIS QUE DORMIRÁN TRANQUILOS POR LA NOCHE?; quizá sí, porque, despué️s de haberte insultado, al día siguiente, por ejemplo, hacen una broma y... YA ESTÁ, SIN MÁS, NI DISCULPAS NI BUEN TRATO NI "NA". ¿DÓNDE SE HA QUEDADO LA BUENA EDUCACIÓN Y LAS BUENAS MANERAS?. UN SALUDO.



Notapor Lolo el Mar Nov 13, 2007 7:39 pm
Muchas gracias K'sim. El texto no es mío. Lo copié️ de internet.
Solo quería hacerme eco de un problema que adolece en los registros (al menos en el mío pasan muchas de estas cosas y creo que en muchos otros tambié️n). Y ahora dejo un texto (tambié️n de internet) sobre como detectar a los posibles acosadores, aunque creo que todos sabemos ya quienes son. Un saludo a todos los que se encuentren en una situación de acoso, y ojalá tengamos el coraje suficiente de no permitir que sigan ocurriendo estas cosas.

Acosadores

Según Rodríguez López en su libro El Acoso moral en el trabajo define a estas personas como " resentidas, frustradas, envidiosas, celosas o egoístas, teniendo uno, o varios o todos estos rasgos en mayor o menor medida. Están necesitadas de admiración, reconocimiento y protagonismo y lo que quieren es figurar, ascender o aparentar, aun cuando simplemente deseen hacer daño o anular a otra persona.

El principal problema que presenta el mobbing es como detectar al agresor ya que la imagen que proyecta hacia el exterior es bastante positiva. Generalmente no es consciente del daño psicológico que puede ejercer y no conoce el significado del té️rmino equidad.

El acosador moral, a diferencia de otro acosador como puede ser sexual mantiene hasta el último momento ( la sentencia condenatoria) e incluso despué️s, la convicción interna de no haber hecho nada malo, sino el ser estricto con su trabajo. Así como en el acoso sexual, el sujeto activo que es demandado o denunciado, suele interiorizar a la llegada a los tribunales que algo ha hecho (...bueno, es cierto que ese día me pasé️ un poco...), aunque acto seguido intente desdramatizar su comportamiento con frases como "... pero no hay que tener una mente estrecha" o "estamos en una sociedad liberalizada" u otras similares.

El sujeto activo de la presión laboral tendenciosa no es consciente en ningún momento anterior al juicio, de que algo malo ha hecho, pues entiende que lo único que ha hecho es cumplir estrictamente con su trabajo, y si está ahí es por los problemas personales que tiene el demandante o denunciante. La sorpresa que genera el desarrollo del juicio en sujeto activo, escuchando al abogado a los testigos de la parte instante, suele ser mayúscula terminando con un rostro claro de incredulidad. La autoconfianza en su comportamiento, se muestra así, como un factor claramente diferenciador entre el acosador moral, y el acosador sexual.

Con carácter general los mobbers o agresores no se centran en sujetos serviciales y disciplinados. Lo que parece que desencadena su agresividad y toda la serie de conductas de acoso es la envidia por los é️xitos y los mé️ritos de los demás, entendida esta envidia como un sentimiento de codicia, de irritación rencorosa, que se desencadena a travé️s de la visión de felicidad y de las ventajas del otro.

Muy probablemente lo que subyace en el fondo es el miedo de los hostigadores a perder determinados privilegios, por lo que la ambición desenfrenada empuja a eliminar drásticamente cualquier posible obstáculo que se interponga en el camino. Cuando hablamos de agresor conviene hacer una distinción entre aquellos que colaboran con el comportamiento agresivo de forma pasiva, y que analizaremos más detalladamente en el apartado dedicado al entorno, y aquellos que protagonizan la agresión practicándola de forma directa.

Marie-France Hirigoyen, en su obra El acoso moral, nos proporciona una serie de características propias de las personalidades narcisistas que nos pueden ayudar a detectar un perseguidor u hostigador en el lugar de trabajo:


- El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.
- Le absorben fantasías ilimitadas de é️xito y de poder.
- Se considera especial y único.
- Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.
- Piensa que se le debe todo.
- Explota al otro en sus relaciones interpersonales.
- Carece de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.
- Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.
- Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.

Siguiendo a esta misma autora podemos afirmar que los narcisistas tienen algunas características propias de los paranoicos aunque no lo son:

Los perversos narcisistas pueden presentarse como moralizadores y suelen dar lecciones de rectitud a los demás.
Tienen una gran rigidez psicológica, obstinación, intolerancia, racionalidad fría, dificultad para mostrar emociones positivas y desprecio al otro.
Muestran desconfianza, un temor exagerado de la agresividad ajena, sensación de ser la víctima de la crueldad del otro, celos, suspicacia.
Suelen hacer juicios equivocados, interpretan acontecimientos neutros como si fueran adversos.
El acosador tiene claras sus limitaciones, deficiencias y su incompetencia profesional, siendo consciente del peligro constante al que está sometido en su carrera. Es el conocimiento de su propia realidad lo que les lleva a destrozar las carreras de otras personas.


El profesor J. L. González de Rivera y Revuelta señala la existencia de individuos que manifiestan una ausencia total de todo tipo de interé️s, aprecio o aspiración hacia lo excelente, situación esta que puede dar lugar a cierto tipo de patología que engloba bajo el té️rmino general “trastorno de mediocridad”. El autor señala tres tipos de mediocridad: simple, inoperante y, por último, una especialmente peligrosa denominada "mediocridad inoperante activa”.


El sujeto afectado por el síndrome de mediocridad inoperante activa (MIA), tiene grandes deseos de notoriedad. Despliega una gran actividad que no sirve para nada, es decir es totalmente inoperante, generando gran cantidad de trabajo inútil que impone a los demás, destruyendo así su tiempo e intentando introducir todo tipo de controles y obstáculos destinados a dificultar las actividades realmente creativas.

La acción ejecutada por el hostigador del mobbing, puede ser iniciada de manera individual pero que despué️s puede seguir siendo ejecutada en forma conjunta tomando como cómplices a sus compañeros de trabajo; dichos compañeros de trabajo son inducidos por el promotor del mobbing, a travé️s del deterioro de la víctima demostrando el hostigador al esto de quienes integran el lugar de trabajo que la víctima se desempeña de manera deficiente y perjudicial para al propia empresa debido al deterioro físico y psicológico sufrido por la víctima del mobbing como la pé️rdida de peso, falta de interé️s en las tareas que desempeña, distracción, fatiga, cansancio, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, etc.


Notapor k'sim el Mar Nov 13, 2007 10:35 pm
¿Sabes lo que creo, Lolo? Que había que obligar a cada trabajador del Registro a leer tus dos post de "cabo a rabo" o que alguien lo leyera de viva voz ante todos; seguro que a más de uno se le pondría mal cuerpo. Espero que se haya removido alguna que otra conciencia.
Es increíble darse cuenta de que muchas de las conductas o actitudes a las que te refieres se dan en la vida registral (supongo que en otros campos tambié️n, pero no los conozco tan "dolorosamente"). Según voy leyendo voy poniendo rostro a cada comportamiento, a cada actuación... y me da mucho miedo. Efectivamente, ellos/as no creen que su comportamiento sea así, pero lo es, ¡vaya si lo es!; no sé️ si tu conocimiento del tema se debe a que lo has sufrido (espero que no). UN SALUDO Y ANIMO, podremos con ellos.



Notapor Lolo el Mié Nov 14, 2007 10:04 pm
He sido, soy y mucho me temo que seguiré️ siendo acosado. Si no cambian las personas, el sistema, las tornas o nosotros mismos las cosas seguirán igual.
Realmente este tipo de actuaciones no se deberían dar, pero creo que todos contribuímos a ello, ya sea ignorando el problema o imitando comportamientos abusivos, y de esa forma favorecemos que los acosadores campen a sus anchas.
Un saludo K'sim y animo.
Al menos nos queda este foro donde podemos apoyarnos unos a otros. Espero que las cosas mejoren en tu registro, te lo deseo de corazón.


Notapor k'sim el Mié Nov 14, 2007 10:32 pm
Lo mismo espero para ti. Dicen en mi familia que hay quienes hemos nacido para ser "la manta de abajo", la que abriga, la que se ensucia, pero la que no se ve y no luce, de la que no se habla y a la que nadie elogia. Es lamentable, pero es así. Lo que más me preocupa no es tanto el pasarlo mal como el que la situación llegue (y llega) a afectar a nuestras vidas a nivel personal (no ya sólo en lo profesional). A veces me he sentido tratada como en uno de esos colegios de señoritas del año... en el que el abuso es tal que ni te lo crees. Ahora la situación ha cambiado porque alguna de las institutrices se ha ido; pero quedan sus aprendices, que ni eso han aprendido a hacer. En estos momentos, en mi Registro la situación aparenta estar bien, pero en cuanto escarbas un poco ... aparece la realidad, la desunión, el enfrentamiento. Como en alguna ocasión he dicho, creo que el cambio está bastante complicado, a no ser que, de pronto, venga alguien que ponga a la gente en su sitio y aunque rabien por dentro, por lo menos no molestarán. No aspiro a que cambien de actitud y mejoren, solamente a que dejen vivir en paz a los demás. ESPERO QUE NO SEA MUY DURA TU SITUACION, PIENSA QUE, EN ALGÚN REGISTRO, HAY QUIEN PIENSA COMO TÚ Y, QUIÉN SABE, QUIZÁ DENTRO DE UNOS AÑOS HABLEMOS DE ESTO Y COMPROBEMOS CÓMO HA CAMBIADO (de ilusión tambié️n se vive). Yo, por mi parte, hago lo que puedo: respeto a la gente (aunque no sé️ si se dan cuenta), pero, lamentablemente, cada vez me cierro más; y es una pena, porque se pasa mucho tiempo en el trabajo. Hombre, yo no digo que nos vayamos de copas juntos/as, pero tampoco que nos despellejemos. Pero hay que poner todos un poco, no siempre los mismos. UN SALUDO.


Notapor sur el Jue Nov 15, 2007 6:22 pm
En el antiguo foro hubo un tiempo que se hablo mucho de varios casos de acoso, tanto laboral como sexual en algunos registro de Albacete, y las situaciones que se contaban eran terribles, no se ha vuelto a saber nada de ello, a raiz de aquello el foro cambio, ¿alguien sabe algo de cómo están las cosas ahora en Albacete? ¿Hubo denuncias?, si alguien sabe algo que lo cuente; como vemos el asunto de los acosos no es nada nuevo en estas empresas.


Notapor Lolo el Mar Nov 20, 2007 9:53 pm
Y por último y para zanjar el tema, dejo aquí un texto sobre el perfil del acosado, aunque no sé️, me parece que no debería darles ideas a gente de mala calaña. Bueno en todo caso, ahí va:


Perfil del acosado según el profesor Iñaki Piñuel

Iñaki Piñuel y Zabala, psicólogo, profesor en la Universidad de Alcalá de henares. Director del "Informe Cisneros".



¿Es Ud. víctima de Acoso Laboral ó Mobbing en su trabajo?

Si Ud. está padeciendo durante por lo menos los últimos seis meses uno o más de los siguientes hostigamientos psicológicos, con una frecuencia de una vez o más por semana, Ud. padece una situación de Mobbing en su trabajo.


Mi superior se niega a comunicar, hablar o reunirse conmigo.

Me ignoran , me excluyen, o me hacen el vacío, fingen no verme, no me devuelven el saludo, o me hacen "invisible".

Me chillan o gritan, o elevan la voz con vistas a intimidarme.

Me interrumpen continuamente impidiendo expresarme.

Prohíben a mis compañeros o colegas hablar conmigo.

Inventan y difunden rumores y calumnias acerca de mí, de manera malintencionada.

Minusvaloran y echan por tierra mi trabajo sistemáticamente no importa lo que haga.

Me acusan injustificadamente o falsamente de incumplimientos, errores, o fallos, inconcretos y difusos que no tienen consistencia ni entidad real.

Me atribuyen malintencionadamente conductas ilícitas o antié️ticas contra la empresa o los clientes para perjudicar mi imagen y reputación.

Recibo críticas y reproches por cualquier cosa que haga o decisión que tome en mi trabajo con vistas a paralizarme y desestabilizarme.

Se amplifican y dramatizan de manera malintencionada pequeños errores o nimiedades para alterarme.

Me amenazan con usar instrumentos disciplinarios (rescisión de contrato, no renovación, expediente disciplinario, despido, traslados forzosos, etc...)

Desvaloran continuamente mi esfuerzo profesional, restándole su valor, o atribuyé️ndolo a otros factores.

Intentan persistentemente desmoralizarme mediante todo tipo de artimañas.

Utilizan de manera malintencionada varias estrategias para hacerme incurrir en errores profesionales y despué️s acusarme de ellos

Controlan, supervisan o monitorizan mi trabajo de forma malintencionada para intentar "pillarme en algún renuncio".

Evalúan mi trabajo y desempeño sistemáticamente de forma negativa de manera in equitativa o sesgada.

Me dejan sin ningún trabajo que hacer, ni siquiera a iniciativa propia, y luego me acusan de no hacer nada o de ser perezoso

Me asignan sin cesar nuevas tareas o trabajos, sin dejar que termine los anteriores, y me acusan de no terminar nada

Me asignan tareas o trabajos absurdos o sin sentido

Me asignan tareas o trabajos por debajo de mi capacidad profesional o mis funciones para humillarme o agobiarme

Me fuerzan a realizar trabajos que van contra mis principios, o mi é️tica, para forzar mi criterio é️tico participando en "enjuagues".

Me asignan tareas rutinarias o sin valor o interé️s alguno.

Me asignan tareas que ponen en peligro mi integridad física o mi salud a propósito.

Me impiden que adopte las medidas de seguridad necesarias para realizar mi trabajo con la debida seguridad.

Se me ocasionan gastos con intención de perjudicarme económicamente.

Me humillan, desprecian o minusvaloran en público ante otros colegas o ante terceros.

Intentan aislarme de mis compañeros dándome trabajos o tareas que me alejan físicamente de ellos

Distorsionan malintencionadamente lo que digo o hago en mi trabajo, tomando "el rábano por las hojas".

Se intenta buscarme las cosquillas para "hacerme explotar".

Envenenan a la gente a mi alrededor contándole todo tipo de calumnias o falsedades, ponié️ndolas en contra mía de manera malintencionada.

Hacen burla de mí o bromas intentando ridiculizar mi forma de hablar, de andar, o me ponen motes.

Recibo feroces e injustas criticas o burlas acerca de aspectos de mi vida personal.

Recibo amenazas verbales o mediante gestos intimidatorios.

Recibo amenazas por escrito o por telé️fono en mi domicilio.

Me zarandean, empujan o avasallan físicamente para intimidarme.

Se hacen bromas inapropiadas y crueles acerca de mí.

Me privan de información imprescindible y necesaria para hacer mi trabajo.

Limitan malintencionadamente mi acceso a promociones, ascensos, cursos de formación o de capacitación para perjudicarme.

Me asignan plazos de ejecución o cargas de trabajo irrazonables e inusuales.

Modifican mis responsabilidades o mis cometidos sin comunicármelo.

Me lanzan insinuaciones o proposiciones sexuales directas o indirectas.


Si Ud. ha contestado afirmativamente a una o más de las cuestiones anteriores y estos comportamientos son reiterativos, por lo menos una vez por semana durante un período continuado de al menos 6 meses,Ud. es víctima de Mobbing en su trabajo.


La duración sin hacer frente o atajar el problema, conlleva un elevado riesgo de padecer entre otros los siguientes trastornos :


1.-Depresión
2.-Irritabilidad
3.-Fatiga crónica
4.-Insomnio

5.-Estré️s postraumático
6.-Ansiedad
7.-Ataques de Pánico
8.-Cambios en la personalidad

9.-Ideas suicidas
10.-Dolores musculares
11.Somatizaciones varias


Tomado del libro "Mobbing: Cómo sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo"


acoso

Notapor jon el Mié Ene 02, 2008 1:01 pm
Hola: Lolo, yo y tres de mis compañeros sufrimos lo mismo, cuando todo acabe, que no se cuando será, os pondre los pasos a seguir, y si, ya se puede denunciar


YO TAMBIEN ME SIENTO ACOSADA.

Notapor CHAMUSCADA el Mié Ene 02, 2008 11:19 pm
Yo tambien me siento acosada. En todos los sitios se cuecen habas, pero yo creo que los putos registros se llevan la palma. Todos los amigos con los que hablo de ello alucinan, me dicen que son unos fascistas, nazis, dictadores, etc... que ellos no lo soportarian. Pero,... si entras a currar en un sitio con 17 añitos y no sabes lo que es otra cosa, pues crees que te has acostumbrado. Con 14 años trabajando aqui y siendo auxiliar de 1ª desde hace 4 años, solo sueño con poder irme a trabajar a otro sitio. Ojala fuesemos todos funcionarios, yo siempre pense eso. No creo que este lejos, pienso que dentro de no mucho toda esta mierda acabara. Se que se va oyendo desde hace años, pero... la mierda es tan grande que acabara estallando. ¡¡¡NO QUIERO SER UNO DE ELLOS!!!!!!!!!!! Sad
Es cierto que todos cambian al llevar un tiempo currando aqui, y los que no lo hacen... sufren mas, pues aqui... o pisas o te pisan. LOS DIOSES al fin y al cabo son JEFES, y pienso que siendo los mas ricos, son los mas pobres como personas (por lo menos en mi registro), pero... los "compañeros", que pena de gente. QUE VERGÜENZA!!!! Embarassed



Notapor Lolo el Jue Ene 10, 2008 9:59 pm
Creo que van a cambiar muchas cosas en esta profesión, al menos lo deseo, porque la situación se está volviendo insostenible. Un abrazo para todos y animo.

Re: ACOSO

Notapor coyote el Sab Ene 19, 2008 8:10 pm
Tu crees Lolo que las cosas van a cambiar? Ojala! Aunque por mucho que cambien... mucho mucho mucho debe ser lo que pase para que los trabajadores de los registros quedemos satisfechos. Hay tanta mierda!!! Que puede pasar? Que alguien denuncie la situación? No creo que eso pase... por desgracia, nos tienen pillados por los HUEVOS. Ademas, al ser una empresa con tanto enchufismo, el que no tiene un padre tiene un sobrino, el que no tiene un hijo, tiene un primo, cuñado, suegro, hermano... y el que no tiene nada de esto, es el hijo del portero de su registrador, el primo del carnicero de su registradora, etc. Es muy dificil, aunque no imposible.


Re: PARA CUANDO UNA HUELGA

Notapor INTERINO el Dom Ene 20, 2008 2:19 pm
Estoy completamente de acuerdo con todo lo que estas diciendo. PARA CUANDO UNA HUELGA?? ES INDIGNO TENER UN CONVENIO DEL SIGLO PASADO ¡¡¡


Re: ACOSO

Notapor k'sim el Lun Ene 21, 2008 10:04 pm
Efectivamente, nos tienen pillados por donde dices (aunque en mi caso, que soy chica, es por otro sitio... imagina). En fin, el miedo está en reclamar; en cuanto levantas un poquito no ya la cabeza, la vista, y preguntas algo... que "qué️ piensas que es esto", "qué️ insinúas" ... y siempre temes que tu empleo peligre, porque no hemos entrado por oposición; si así fuera, otro gallo nos cantaría. De verdad, soy de las que opinan que si el modo de ingreso en un Registro fuera otro, y no la DEDOCRACIA, las cosas irían de otro modo. Aquí ninguno sentimos ganado el puesto de trabajo, siempre parece que debemos algo. Claro que tenemos familia que alimentar, o un piso que pagar, pero no es justo que se abuse. En ocasiones las actuaciones, como bien dice Lolo, son minucias, pequeñitas cosas, pero gota a gota se llena el vaso, y, lo peor de todo, es que muchos vasos están ya derramando agua y nadie hace nada (los jefes no quieren problemas, yo tampoco, pero no es justo que para que no los haya siempre se pise a los mismos). Todo esto hace que demos menos de nosotros mismos y perjudica al trabajo. Ojalá sintiese más mío el puesto y me atreviese a llamar a las cosas por su nombre; en ocasiones lo he hecho y en ese momento no he salido trasquilada, pero sé️ que me la guardan para cuando más me duela; en esa ocasión nos encontraremos y entonces sí, de perdidos al río. Pero no nos equivoquemos, nos pueden hacer mucho daño: posibilidad de presentarse al examen (comen el tarro al Jefe diciendo que si das problemas, que si tal, que si cual.... y el otro se lo cree), en cuanto a posibles subidas de sueldo... Y claro, cómo va el Registrador a enfrentarse a doce, quince o veinte para defender a uno. ESPERO QUE ESTO ALGÚN DIA CAMBIE Y QUE YO LO VEA, DESDE DENTRO O DESDE FUERA. UN SALUDO.
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